Quiero empezar dando un poco de esperanza a esos béticos que dan por perdido el ascenso, ya que quedan argumentos de sobra para lograrlo: aún quedan tres partidos, uno de ellos contra un rival directo (U.D. Levante), y tras esta jornada estamos terceros, a 4 puntos de los dos primeros, por lo que aún es posible, e incluso yo diría que probable.
Dicho esto, paso a analizar la situación del club, que es lo que realmente me preocupa, y empiezo haciendo un repaso de cómo ha llegado el Betis a encontrarse en la situación que está actualmente. Nos encontramos ante un equipo que hace tan sólo 5 años fue campeón de la Copa de S.M. el Rey, y logró un meritorio 3º puesto en la Liga de Primera División, consiguiendo así una plaza para disputar la UEFA Champions League en la que participan los 32 mejores equipos del contitente europeo. ¿Qué pasó a partir de aquí? El Betis, no acostumbrado a jugar tres competiciones simultáneas (Liga, Copa y Champions), vió bastante mermado su rendimiento, tanto que fue eliminado de la Champions League en la fase de grupos, de la Copa del Rey en cuartos de final, y en la Liga acabó peleando por no descender a Segunda División. Este fue el principio del fin.
En el verano del 2006, los dos buques insignia abandonan el equipo: Ricardo Oliveira hace sus maletas rumbo al AC Milán, mientras que Joaquín Sánchez se marcha al Valencia C.F., dejando en las arcas del club unos 50 millones de euros entre ambos, lo que podría haber financiado un proyecto de garantías. Pero, para sorpresa de todos los béticos, los fichajes que hizo el Betis ese verano fueron:
- Damiá: vino lesionado, y tardó una temporada y media en debutar con el Betis, y siempre con un rendimiento mediocre.
- Romero: 35 años y en horrorosas condiciones físicas.
- Óscar López: aparentemente prometedor, pero resultó ser un fiasco y, tras varias cesiones, acabó marchándose con la carta de libertad este invierno.
- Maldonado: canterano bético que volvió, estuvo una temporada sin jugar prácticamente, y se marchó por donde vino (gratis, como todos los que se van del Betis).
- Fernando Vega: sin duda el único acierto de todos los citados.
Actualmente el equipo se encuentra en Segunda División, donde se suponía que sería un mero trámite y que lograría ascender de nuevo a Primera relativamente fácil. Pues bien, resulta que tampoco está siendo así, el equipo está sufriendo de lo lindo para lograr el objetivo, obligando incluso a muchos aficionados a perder las esperanzas de que esto se consiga, y deportivamente la situación es preocupante. Tenemos a jugadores que llevan diez o doce años en la plantilla, que nunca han dado el rendimiento que se esperaba de ellos, y sin embargo siguen ahí (casos como Rivas, Melli, Nano...); hay otro grupo de jugadores, que fueron fichados hace relativamente poco, y que han demostrado que no tienen nivel ni para Segunda División (Pavone, Odonkor, Damiá...), y el resto de jugadores son de nivel mediocre, que solventan la papeleta medianamente bien y punto, exceptuando a los únicos que considero buenos jugadores en este equipo (Emaná, Nélson, Mehmet Aurelio y Sergio García).
Esta es la historia de cómo un club que tuvo la oportunidad de dar el salto y afianzarse entre los mejores a nivel nacional, se fue degradando cada vez más, hasta llegar a la situación actual. Pero lo peor no es eso, para mí lo peor es que no veo predisposición por parte del club de darle un giro a todo esto. Aún así, los béticos seguiremos siempre apoyando a nuestro equipo, luchando cada Domingo y aportando nuestro granito de arena a que esto no vaya a peor.
¡VIVA EL BETIS!