Allá por el mes de Octubre, leía en la web oficial de Antonio Orozco, uno me mis ídolos musicales, que Antonio inauguraría la gira de su nuevo disco, "Renovatio", aquí en Sevilla. Me hizo mucha ilusión, porque Antonio siempre se vuelca con su ciudad natal, y mucho más en el primero concierto de la gira, pero hubo un detalle que desde el principio me llamó la atención, y es que Antonio, acostumbrado a llenar el Auditorio Rocío Jurado cada vez que viene a Sevilla, celebraba esta vez su concierto en la Sala Vannity, una discoteca que, aunque es de las más grandes de Sevilla, me parecía que no estaba capacitada para un concierto de ese calibre.
13 de Noviembre. Recojo a mi novia, y nos vamos dispuestos a disfrutar de más de dos horitas de concierto. Cuando llegamos ("justitos" de tiempo, para variar), había una cola bastante larga, y cuando por fin logramos acceder a la discoteca, en la que nunca había estado, nos encontramos la sorpresa: la sala tenía forma rectangular, el escenario estaba en uno de los extremos del rectángulo, y en el centro de la pista de baile había 6 columnas del tamaño suficiente para que el que las tuviera delante no pudiera ver NADA. Como era de esperar, cuando la sala estuvo llena, se desató un murmullo de protestas sobre la poca visibilidad de la que disponíamos. Cuando Antonio salió al escenario y comenzó el concierto, todo el público al unísono gritaba "¡no se ve, no se ve!", y a mí que me tocó una de las famosas columnas, puedo asegurar que la visibilidad era absolutamente nula.
El cantante de Osuna puso todo lo que estuvo de su parte para paliar en lo posible el malestar de los asistentes, moviéndose mucho por el escenario, y parándose sólo en las zonas donde creía que lo veríamos mejor, pero ni así se pudo disfrutar del concierto como Dios manda.
Pero faltaba la reacción esperada, lo que todo el público demandaba, y no se haría esperar: en una de las pausas entre canción y canción, en las que los artistas aprovechan para dirigirse a su público y dedicarles unas palabras, el de Osuna pidió a los allí presentes que guardáramos la entrada del concierto, que en unos días nos daría una sorpresa a través de su página web.
Pues bien, esa sorpresa fue que el día 1 de Julio, Antonio Orozco vuelve a Sevilla, acompañado de varios de los mejores artistas a nivel nacional, y todo el que presente la entrada del desastroso concierto de la Sala Vannity, accederá gratis a este concierto. El artista explicó en el comunicado oficial que publicó, que la propia Sala Vannity había sobrepasado el aforo, y por tanto no había sitio para todos.
Si antes admiraba a Antonio por su música y por lo que conocía de él como persona, mi admiración se ha visto incrementada tras esta actuación. Él es consciente de que sin sus fans no podría haber llegado tan lejos, y arregló sobre la marcha un error que él no había cometido, para contentar a su público, con el esfuerzo que supongo que le costará. ¡Chapeau, señor Orozco!
sábado, 5 de junio de 2010
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