Sobre las 12 de la noche y tras haber actuado varios artistas invitados, comenzaban a brotar como voces de ultratumba los primeros acordes de "tu compañía", para acabar desenbocando en "aire en las espaldas", un tema muy melódico con el que abría el concierto que suponía su regreso a Sevilla tras su desastroso comienzo de gira en su ciudad.
Acompañado de mi hermano Antonio, al que le debo gran parte de mi gusto por la música, de mi hermano Sergio, de mi cuñada Nuria, y de varios amigos a los que tuve la suerte de encontrarme (destacar sobre todo a Andrés, con el que comparto mi gran devoción por Orozco, y con el que estuve constantemente intercambiado miradas durante el concierto), me disponía a disfrutar de este regalo que nos brindaba este caballero. Durante el concierto fue como si viera pasar mi vida ante mi, puesto que a Antonio lo descubrí en el año 2000, con tan sólo 9 años, con su primer disco "Un reloj y una vela", cuando apenas era conocido, y he ido creciendo a la vez que crecía su carrera musical, su prestigio y su fama, hasta llegar a ser uno de los artistas más reconocido a nivel nacional.
En su repertorio se podían escuchar desde sus clásicos como "devuélveme la vida" a dueto con La India, o "estoy hecho de pedacitos de ti", hasta los temas más conocidos de su último álbum como "qué me queda", "llévatelo" o "pasó", pasando por un dueto espectacular con Arcángel interpretando "ya lo sabes", e incluso un tema interpretado a ritmo de flamenco con la bailaora Sara Vega acompañándole. Un recorrido por su ya extensa carrera artística, con momentos de euforia, sentimiento y emoción.
Gracias Antonio, gracias por darlo todo cada vez que te subes a un escenario, por regalarnos todo tu cariño y simpatía, por hacer que te considere una parte más de mi vida tan indispensable como otra cualquiera, y por hacernos partícipes una vez más del talento artístico y personal que atesoras. ¡Va por tí, maestro!
Encantador relato, me gustó tu forma de enfocarlo, y creo que es muy cierto eso que dices, de que viste pasar tu vida ante ti... a mi me ocurre lo mismo con la oreja de Van goh, es escucharla, y se me vienen a la cabeza miles de situaciones ya vividas, al igual que tu yo tambien la descubri desde muy niña. Seguire leyendote, y espero que tu tambien me leas a mi. Besos
ResponderEliminarDificilmente se podría expresar mejor todo lo que has dicho. Un abrazo
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